Historias Vickyngas

Siempre me gustaron las historias

Flan casero con madalenas de la mamma abril 1, 2008

Filed under: Uncategorized — vickelvi @ 6:53 pm

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Ya está listo. Toda la casa huele a caramelo. De fondo, no podía ser otra que Winehouse, pero sin rencores. Suena You Know I´m not good, no va con segundas, que yo el flan casero de huevo y madalenas lo he hecho tan a gusto.
Tengo mis momentos maruja guante en mano (de año en año), y, en fin… el horno ya está apagado.

La receta es de la mamma almeriense (que no tiene nada que envidiar a la mamma italiana, es todoterreno con doble tracción), conocida como Elvira pero oficialmente llamada Isabel -tengo que explicar la historia de los nombres en otro capítulo, yo me llamo Elvira y me dicen Vicky, y no somos los únicos casos en la familia. Bueno, como decía, esta receta es de mi madre, no se si es inventada por ella o se la han transmitido, pero el caso es que es un bocado delicioso y como hoy estoy maja pues os lo voy a contar, claro, sin decir el ingrediente secreto que es secreto.

Preparación:

Se baten 3 huevos con la batidora junto con 2 vasos de leche, 8 cucharadas soperas de azúcar y 2 madalenas. En un cazo se pone azúcar y se calienta al fuego hasta que se derrita y se ponga color oscuro con cuidado de que no se queme. Ahí se añade la mezcla que hemos hecho y se cuece al baño maría durante 15 minutos. Mientas tanto vamos calentando el horno a 200º de abajo para arriba. Ahí estará otros 15 minutillos hasta que tenga una textura de tipo flan, y entonces ya apagas el horno, te esperas un poco para que se enfríe y lo pones en la nevera unas pocas horas (contra más fresquito más bueno.

Posibilidades: lo de las madalenas es al gusto, se pueden quitar. Se puede añadir un café corto y tendremos flan de coffee, y supongo que pensando un rato más se nos ocurren muchas más cosas.

Espero que os guste. Por cierto, un mensaje a la mamma, esta receta es tuya y te la he copiado, a ver si te animas y nos escribes alguna tuya (y de paso nos cuentas la historia de tu nombre que vaya tela.

 

Bailar como una peonza enero 18, 2008

Filed under: Uncategorized — vickelvi @ 6:47 pm

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Nueva versión, muy buena, de aquella canción de Oasis, Wonderwall, de Ryan Adams. Con ella estoy para este nuevo capítulo.
Estoy triste, por cosas que no entiendes, ya sabes, cosas que pasan. Me pican los brazos y la espalda y no sé por qué. Empezó en Londres y esto no se va. Dicen que es nervioso, o que estoy intoxicada, el caso es que estoy bastante cansada de tanto rascón.
Este va a ser un buen año, aunque hallamos empezado un poco estropeados.
Buenas intenciones y cursos que comienzo por aquello de que el saber no ocupa lugar, vuelvo a llevar la carpeta y el estuche con bolis a clase, el primer día me puse nerviosa y todo, hacía mucho tiempo…
Hoy salgo otra vez. Cena only woman, y seguramente acabaré bailando como una peonza, eso espero, siempre hay tiempo para una copa más, el viernes empieza todo.

 

“In the colors” diciembre 12, 2007

Filed under: Uncategorized — vickelvi @ 5:11 pm

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Ben Harper…
Este “In the colors” me ha inspirado hoy para escribiros de nuevo. No imaginaba que sería en el cuarto de baño, mientras me pinto las uñas escuchando música con el portatil sobre el lavabo. Bonita estampa. Quería escribir ahí mismo, pero, mala suerte, el wifi no llega al wc, ja!, todo llegará.
Pues pensando en Ben Harper y en canciones tan sencillas como ésta, llego a la conclusión de que los pequeños placeres consisten en eso, escuchar una canción que te hace volar, de repente estás en una película, te has convertido en Briget Jones en una sesión desesperada de restauración corporal y te mueres de risa al verte con la toalla, los rulos, el cigarro y las uñas pintadas llenas de algodón.
Cada vez distingo más los momentos especiales, me paro y quiero retenerlos y hacerlos durar, como

Regar las plantas en la terraza,

Comer un cuscurro de pan recién comprado de camino a casa mientras T me regaña por no esperar a la comida

El frío al entrar en la cama por la noche que pataleas de tanto frío y de contenta de lo agustito que se está

Que te toquen el pelo mientras te miran y te dan besitos para darte las buenas noches

Que te comas un huevo frito con un tomate pelado y trozeado mano a mano con tu chico, mojando pan y todo, eso une mucho, de hecho es una de las mejores cenas que recuerdo en mucho tiempo.

La primera cerveza los viernes noche

El tomate casero de mi madre, superior

Catálogo de pequeños placeres, no los dejéis pasar, agarradlos y no dejéis que escapen.

 

Pequeña escritora octubre 16, 2007

Filed under: Uncategorized — vickelvi @ 5:17 pm

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La semana pasada decidí presentarme a un concurso organizado por la Cadena Ser. Se trata de pequeños relatos que no exceden las cien palabras. Cada martes, en el programa Hoy por Hoy, se decide el ganador de esa semana. La frase final del texto vencedor tiene que ser el comienzo para los textos que se presenten la semana siguiente.

Pues escribí algo, en plan “a ver qué pasa”, pero no he ganado, no he quedado ni entre las primeras. Leyendo los textos de los ganadores y finalistas se entiende, la verdad. Me queda mucho camino, tal vez nunca llegue, en fin, o se tiene o no se tiene!. Pero seguiré intentándolo.

Dejo aquí mi pequeño relato, así tal vez podais ver si evoluciono bien… voy a volver a presentarme así que habrá segunda parte!!!. Se agradecerán todos vuestros consejos y críticas: el objetivo: SER LEIDA EN LAS ONDAS.

“Aquel sería el primer gesto maternal consciente que recuerdo”. Cogí aquel avión rumbo a Canarias, no se por qúe, sólo sé que llevaba puesto un chaleco de corresponsal color caqui, de esos con tantos bolsillos. De repente estaba en el salón de mi piso viendo las noticias, hablaba de un avión que había caido al mar. Entre los restos desperdigados, yo flotaba en el agua, rígida. Tenía que llamar a mi madre, marqué el teléfono y oí su voz, pero ella no me escuchaba, no me oía gritar que estaba bien. Traté de llegar hasta ella, pero no lo conseguía, era imposible. Desperté llorando.

 

Una vista atrás octubre 8, 2007

Filed under: Uncategorized — vickelvi @ 4:51 pm

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Ya ha pasado una semana, cinco años de mi vida han quedado atrás de un plumazo.
Casa nueva, vida nueva. Con la novedad no me había dado cuenta, pero hoy me he sorprendido añorando el pisito en el que he vivido hasta hace muy poco, me imaginaba que me iba a casa y que era allí a donde llegaba.
He ganado dos habitaciones, y he perdido las vistas al parque, ahora estoy mucho más alto y tengo miedo de mirar abajo.
Hoy vuelvo acurrucarme en mi sofá blanco, mi burbuja, que ha quedado relegado a un pequeño despacho y se siente un poco abandonado el pobre. Me gustaba pasar las horas mirándome los pies desde mi rinconet.

El jueves pasado, en pleno colocar cajas, trasladando una bolsa gigante, el plástico se rajó y una pesa de 5 kg me calló en el pié. Me hizo daño, y lloré todo lo que no había llorado desde hace años, qué pena tenía. Después sentí que una parte de Vickynga se queda en ese piso, una niña que aún sigue llamando a su Tetico para que la proteja cuando ya le toca empezar a ser mayor.

El otro día volví, tenía que volver, me había dejado la herradura de la suerte detrás de la puerta. Me la regaló Mar, mi amiga de Almería (te echo de menos), para que me trajera suerte siempre. Tenía que ir a buscarla. Y me fuí de allí sin mirar atrás, sin pena ni nada.

Pero hoy me acuerdo, más que del piso en sí, de esos cinco años, de cantidad de anécdotas que no quiero olvidar, como cuando llegué por primera vez, las patatas fritas que el Tete fue a buscar porque no teníamos nada que comer, nunca en la vida he cenado tan a gusto como contigo. La tabla de planchar que hizo de mesa durante un mes, la terraza, el parque, la luna desde mi ventana, esperar a que abrieras esa puerta y sonrieras… El Tete y yo, cinco años preciosos paseando por el parque.

Ahora tenemos que hacer de esta nueva casa nuestra casa, nuestras cosas, nuestros recuerdos, nuestra vida. No habrá problema, él me inspira. Escucho, Caro mio ben en voz de Pavaroti y pienso, mientras llueve fuera, que ojalá esté siempre contigo, donde quiera que vivamos, pero en una burbuja contigo, vaya, que te quiero amor.

 

Entre cajas y más cajas septiembre 4, 2007

Filed under: Uncategorized — vickelvi @ 7:00 pm

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Mi primera mudanza. Lo de hace cinco años era solo una maleta llena de sueños, ahora llevo cajas y cajas de más sueños, pero también muchas cosas, de dónde ha salido tanto trasto?.
Me he traido de Almería el quejío de El Cabrero, menudo Calaña, que actuó en el Festival de Flamenco. Con esa voz de hombre de antes decía al público “me gusta tanto lo que hago, que me salgo del pellejo”. Nos levantó a todos de la silla para aplaudirle. Muchos le definen como “fenómeno social”, y es curioso saber que sigue siendo pastor de cabras, oficio que se niega a abandonar, pese a ser, desde 1980, la figura del Cante Jondo más solicitada por los organizadores de festivales y uno de los artistas flamencos de mayor proyección internacional.

Un placer escucharle Cabrero.

 

Mousaka o tinto de verano con tapa? agosto 21, 2007

Filed under: Uncategorized — vickelvi @ 4:29 pm

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6 de Agosto, se inicia el viaje tan deseado: Atenas. Acrópolis y barrio de Plaka. Primera mousaka y alguna pita. Más allá, Santorini, mirando al volcán sumergido. Increíble paisaje desde la habitación. La ventana me recordaba a ese cuadro de Dalí por el que me asomé tantas veces en mi época universitaria, era mi escape.
Santorini es una isla pequeña, el mar se ve desde prácticamente todos los puntos de la isla donde te encuentres, a uno u otro lado. Tiene forma de croissant y se parece un poco a Almería, en lo llano y en lo seco. Las gentes también se parecen, pero son más como el recuerdo de cómo eran mis padres y abuelos.
Elegimos el mejor sitio para nuestra estancia, Oia, al llegar nos dimos cuenta, la isla crece por encima del mar y sobre la montaña colgadas en la ladera cientos de casitas blancas miran al mar. Es de una belleza que te deja sin palabras, parece difícil acostumbrarse a vivir en un lugar tan bello. El atardecer es de esos que se recuerdan toda la vida, el sol se baña literalmente en el mar después de un día de lucir a cuerpo de rey.
La luna llena, la más bonita que vi. Desde Grecia se veía tan bien, tan clara, que aprecié hasta el giro entre sombras, el contorno redondeado sin luz con testura irregular, fue una maravilla.
Las gentes de Atenas son sencillas, trabajadoras, amables aunque no es fácil entenderse, inglés básico y tiramos para delante, pero yo quería saber más sobre sus costumbres y su vida y me vine con las mismas preguntas. Sé que aunque el idioma sea tan diferente, la forma de vida es parecida a la de la costa mediterránea en España. La historia de hace 3000 años quedó allí, aunque no ha dejado huellas visibles de esa sabiduría, tan solo el uso de una lengua tan antigua que ha perdurado con muy pocas modificaciones.
Las cenas en Santorini fueron memorables, aunque el presupuesto era escaso tuvimos opciones para elegir a buen precio. La cerveza local, Mithos, muy buena y la ensalada como en Andalucía, con pocas cosas, tomate, pepino, cebolla, olivas y queso feta como único añadido extraño, pero muy típico allí. Hacen guisos muy parecidos a los de aquí, estofado de verduras, brochetas que allí llaman souvlaki , todo con productos de primera calidad, trabajan con productos muy primarios pero buenísimos. Los tomates, la fruta, el queso, el pan, todo excelente.
Me llevo en el corazón un rinconcito precioso, una librería minúscula en el interior de la montaña, una cueva con las paredes forradas de libros nuevos y usados de todos los tiempos y en todos los idiomas. Yo no tenía ningún libro y buscaba uno, fue una sorpresa enorme encontrar la librería `Atlanthis Book´y además gran variedad de títulos en español para elegir.

Una de las cosas que más me llamó la atención de Atenas y Santorini es que en ambos sitios encontré perros sin amo por todas partes, que pasaban el día durmiendo, por donde ibas te encontrabas perros tirados en cualquier sitio, a veces dentro de una tienda o un bar, y nadie les molesta. Fue raro ver la inactividad de los perros, pasan todo el día durmiendo, tomandose la vida con calma, y salen a husmear cuando se hace de noche. Aquí nunca había visto algo así y allí es tan normal.

Varias mousakas más, cerveza local y alguna que otra ensalada griega más tarde, tuvimos que regresar en un tour interminable por aeropuertos, estaciones de autobús y de metro que han enturbiado un poco el recuerdo tan bonito que nos llevábamos de allí.
De ahí, directamente rumbo Almería que empieza la feria. Hacía varios años que no feriaba, hay que volver porque esto que se vive aquí no se ve todos los días. Sobre todo la feria de mediodía, la ciudad entera se echa a la calle a bailar, comer y cantar a más de 40 grados a la sombra. Pero aquí a uno no le duele nada, solamente tener que marcharse.
Tintito de verano y tapita, así hemos estado desde el jueves que empezamos nuestra feria particular, hasta el domingo que ya no podíamos más.
La feria de la noche también espectacular, sobre todo la visita a los antiguos compañeros del Diario IDEAL, ellos fueron los que me dieron la primera oportunidad en esto de aprender el oficio de periodista. No estaba Juan José Granados, mi maestro, mira que le echó paciencia, me hubiera alegrado saludarle. Si estaba su hermano, Paco Granados, y Angel Iturbide, delegado en Almería del diario. Tengo un pellizquillo en el corazón cuando veo a los antiguos compañeros que siguen en esto, y añoro esos días en que una creía estar en medio de todo viendo como pasaban las cosas en primera fila, aunque no puedo quejarme para nada de la suerte que he tenido al vivir en Valencia y tener los amigos que tengo.
Pero bueno, entre mousaka y tapa, me quedo con la tapa, si se dan prisa todavía llegan!!