Historias Vickyngas

Siempre me gustaron las historias

Próxima parada: los 30 abril 26, 2007

Filed under: Uncategorized — vickelvi @ 4:29 pm

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Ustedes me perdonarán, últimamente no tenía nada que decir. Los treinta me han caido encima, si, así, de repente, 6 meses después de cumplirlos, me he dado cuenta de la edad que tengo.
Es duro…
Hay que ir a trabajar cada día,
tengo que encontrar un piso, o quiero encontrar un piso?, se supone que a esta edad tienes que pensar en eso, la hipoteca es a 40 años y ya se sabe…
Empieza a chocar cierto tipo de comportamiento aniñado, pero esque… ¿ya no soy la niña que era? lo siento, no me di cuenta.
Tengo arruguitas alrededor de los ojos, así empieza todo o qué, la madurez me refiero.
Y los bebés, que dices, no tienes toda la vida para pensártelo asi que tu verás.
La vida que soñabas, querías ser mayor para hacer tantas cosas, y ahora que lo eres piensas, ya no debo decir esto o aquello porque tengo 30. 3+0=30=meniegoasermayor.
El tiempo no espera a que estemos preparados, nos arrolla contra nuestra voluntad.
Y eso es todo lo que quería decir, Ok?

 

Desayuno con … tostadas abril 14, 2007

Filed under: Uncategorized — vickelvi @ 10:18 am

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Desayunar con diamantes no está nada mal, pero no es muy habitual por desgracia. Es sábado, diez de la mañana, y desayuno un café con leche humeante acompañado de unas tostadas con margarina y mermelada de frambuesa. Me acompañan en este agradable despertar el suplemento Mujer de Hoy y Yann Tiersen en Amelie Poulain Soundtrack. ¿Qué más se puede pedir?, ¿un guapísimo chico que lee la prensa a tu lado?, también, también. No se que más se puede desear, tal vez que todos los días sean sábado no?.
Hoy nos espera un día duro. Tenemos que ir a comer la auténtica paella valenciana a un sitio que nos han recomendado, tres generaciones de paelleros aseguran un éxito casi seguro. Después haremos la digestión en La Casa del Libro, lo echo de menos, cuando trabajaba en el centro podía irme allí al terminar la jornada y estar horas leyendo reseñas. A veces no compraba nada, pero me iba emocionada, respiraba fuerte al salir, porque no me había dado cuenta de que había estado contrayendo la respiración y el estómago al tocar cada libro, no se explicarlo de otra forma, es especial para mi. Además, cuando es tu libro, no se por qué pero lo sabes, te dice que tiene que ir a casa contigo, simplemente lo sabes, y es una gran satisfacción que un libro te elija a ti como protectora.
Después de nuestro paseo por las letras, aprovecharemos que estamos al lado de la Plaza de Toros y acudiremos a la I feria de los vinos castellano-manchegos, un paseo de sensaciones a través de los caldos de sesenta bodegas de la región.
Ya por la noche optaremos por una película de video y nada de cenar, como mucho un pincho o dos en Sagardi, que la paella da para mucho.
Si hay suerte y tenemos amigos dispuestos a dejarse ver, cerraremos la velada con una emocionante partida de poker. Es divertido este juego, me inicié la semana pasada y la verdad es que lo pasamos genial. La suerte y el riesgo se alían en pro de un objetivo bastante provocador, llevarte todas las fichas de la mesa. Cuando, después de perder casi todas tus fichas, por fin consigues ganar una mano es una auténtica pasada. Todo esto en plan casero eh, que no quiero fomentar el gusto por el juego, que conste.
Ah, por cierto, la Escuela de Escritores de Barcelona promueve el apadrinamiento de una palabra en vías de extinción. Yo estoy buscando la palabra que defenderé del olvido a partir de ahora, ya os contaré cual es. Os animais?

 

Minifalda abril 4, 2007

Filed under: Uncategorized — vickelvi @ 6:23 pm

betty.jpg¿Cuántas minifaldas tienes en tu armario? Yo una. Me la he puesto… 3 veces más o menos. Mis piernas no salen de los vaqueros. ¿Por qué será?, ¿comodidad?, ¿estética?, esta última no creo porque siempre se ha dicho que una mujer con falda y tacones no tiene competencia, pero sin embargo, mires a donde mires no ves nada más que vaqueros.
Todo esto viene porque hoy me he puesto mi minifalda, si, con medias tupidas y botas altas. Me he mirado 6 veces en el espejo y he estado a punto de cambiarme 3.
No voy a gusto, es raro. Me río yo ahora de Manolo Escobar con ¡no me gusta que a los toros te pongas la minifalda!, ahora tienen que convencernos para salir de casa con una puesta. ¿Será la edad?, ¿serán los kililllos de más?, será, será.
Lo peor de todo, lo que hace que te la pongas menos todavía, es que el día que por fin te decides, todo el mundo te dice algo, ¡anda, si tienes piernas!, ¡hui, mira que arreglá te has puesto! y todo eso que te hace enrojecer y que te quita las ganas de volver a ponértela por muuuuucho tiempo.
¿Alguién se pone más la falda que el vaquero?, por curiosidad