Antes de nada diré que esta foto proviene de http://sociedadpajaril.net/, un blog que me ha encantado y que será uno de mis favoritos desde ahora.
Hoy hablaré de Música. Me gusta un poco de casi todo. Es tan variado que puede llegar a ser un poco cortante. Ayer T. entró en casa y me pilló escuchando un fandango de Pepe Marchena de hace mil años, no me dijo nada, pero me miró un poco extrañado. Ya está acostumbrado a mis excentricidades en esto de la música.
Tan pronto estoy entre fandangós y soleás que me pongo música romántica en plan Marcos Llunas o Luis Fonsi. También puedo escuchar La Traviata, Ainda en portugués, Ismael Lo trae los sonidos de Africa, Raphael la música francesa, junto a Edith Piaf y ahora con el aire fresco que aporta Nawja. Y que me dices de Madonna, no puede faltar, y canciones de toda la vida, como Stop. Me paseo por lo alternativo y el rock, bandas sonoras como la de Anatomia de Gray, y como no Amelie. La bossa nova con Jehro, el tango aflamencado del cabrero. Frank Sinatra, Jaques Bruel…
La música antes y la música ahora, no puedo renunciar a nada. Los quiero a todos. Es como los libros, cuantos más leo más feliz me siento, significa robar un pedacito del alma de grandes artistas. Otros se pasan la vida escuchando a los mismos cantantes que un día decidieron que eran sus favoritos y no van más allá.
Mi hermano mayor me sentaba desde pequeña delante del equipo de música y me decía, mientras colocaba la aguja en el disco mientras giraba sin parar, – Escucha esto…, yo me quedaba allí callada, escuchando. A veces pensaba que mi hermano estaba loco, como se le ocurría ponerme esa música (desde Pink Floid a Camarón de la Isla), pocos días después entraba a hurtadillas cuando el no estaba en la habitación y volvía a poner la canción que el me había sugerido. Casi siempre se convertía en mi favorita durante un tiempo, hasta escuchar la siguiente.
Tengo un hermano que me enseñó la magia que se esconde en las páginas de un libro. Me enseñó que hay mucha música que escuchar y que hay que darle dos oportunidades antes de decir NO. También me enseñó que uno no puede ser artista solo por proponerselo, se lleva en el alma, como lo lleva el.
Sigue con tu arte y no lo dejes de lado que mira que estoy orgullosa de que seas mi hermano mayor. Un placer conocerte y a ver si te acuerdas más de esta la que suscribe.



