No es nada nuevo que el calcetín es el personaje más solitario del mundo. Desde que entra en casa lucha por conservar a su pareja, pero es imposible, está demostrado. t. tiene bastantes calcetines, la mayoría negros, como viste de traje para trabajar pues quedan mejor y pegan con todo. Tiene una pequeña manía, y es que le gusta ponerse los dos calcetines iguales, ja, ja… y lo tiene bastante complicado. La que guarda la ropa limpia soy yo y cuando me las tengo que ver con 30 calcetines sin pareja desperdigados por el sofá empiezo a ponerme nerviosa. Los míos son fáciles de encontrar, naranja con naranja, ositos con ositos, flores con flores, rombos con rombos, no tengo dos iguales, pero los de T… todos negros, negros con raya finita, negros con raya ancha, negros de lanita, negros con dibujo lateral, negros con elástico, negros con un poco más de elástico, negros un poco descoloridos, negros con agujero…, total que yo voy sumando, negro más negro igual a negro, y así todo el rato.
La gracia está en ver a T el lunes a las 7:00 buscando pareja a sus calcecines, todo es un deshacer de parejas y nada.
Total, que hemos decidido tirar todos y comprar 40 pares de calcetines exactamente iguales, así pase lo que pase siempre podrán emparejarse con cualquiera porque son idénticos. Espero que os sirva de ayuda si estais en una situación parecida. Por cierto, no acepteis calcetines como regalo en Navidad ni en el santo, os romperá todo el esquema de calcetines iguales. Esto me recuerda que tengo que decirle a mi madre que cambie de regalo!!!!

Esto de estar guapa está cada día más complicado, o al menos intentarlo. Esta tarde he disfrutado de una sesión de maquillaje con las mujeres de la familia y me he enterado de muchas cosas que no sabía. Hemos intercambiado productos de belleza y he de reconocer que casi todos ellos son efectivos o por lo menos curiosos. Hasta ahora yo salgo adelante con una crema hidratante de Garnier, bastante económica, que se caracteriza por ser muy fluida y fresca, especial para piel con tendencia a grasa. Añado a mi neceser cacao de labios y en contadas ocasiones rimmel y colorete. Si nos compráramos todo lo que nos dicen que necesitamos (suponiendo claro está que nos lo podamos permitir), nos faltarían horas al día para ponernos todo.